Acompañamiento nutricional fertilidad, preconcepción y proyecto de embarazo
¿Por qué consultar en preconcepción?
La etapa de preconcepción es una ventana valiosa para hacer balance de tu alimentación, tus aportes de micronutrientes, tu energía, tu digestión…
El objetivo no es controlarlo todo ni seguir una dieta estricta, sino preparar un terreno nutricional favorable, con una alimentación antes del embarazo adecuada, con pautas sencillas, realistas y adaptadas a tu situación.
Este acompañamiento es para ti si
- Deseas preparar un embarazo en los próximos meses en el mejor estado nutricional posible ;
- Eres curiosa/curioso sobre la relación entre nutrición y ovulación, calidad ovocitaria, calidad espermática ;
- Tienes ciclos irregulares, síndrome de ovario poliquístico, endometriosis o amenorrea y quieres apoyar tu cuerpo trabajando la alimentación ;
- Vives infertilidad inexplicada o un proceso de reproducción asistida y buscas apoyo nutricional complementario ;
- Eres vegetariana, vegana o tienes restricciones alimentarias y quieres abordar con tranquilidad tu proyecto de concepción ;
- Te preguntas por los complementos nutricionales realmente útiles y adecuados ;
- Buscas adoptar hábitos alimentarios sostenibles y adaptados antes de quedar embarazada
Lo que te propongo en consulta
Evaluación nutricional en profundidad: alimentación, ciclo, antecedentes médicos, síntomas, estilo de vida...
Optimización del plato para favorecer: la calidad ovocitaria y espermática, la ovulación, el equilibrio glucémico y hormonal
Recomendaciones personalizadas para cubrir mejor las necesidades de micronutrientes clave
Acompañamiento progresivo para preparar tu cuerpo para el embarazo y optimizar la base nutricional
Acompañamiento en pareja posible para tener en cuenta a ambos miembros
Sin dieta impuesta, sino referencias realistas y adaptadas a tu proyecto y a tu ritmo
Consulta nutricional fertilidad y preconcepción en pareja
Venir en pareja a la consulta permite:
- comprender mejor las necesidades nutricionales de cada uno;
- mejorar la organización de las comidas en casa;
- apoyar la fertilidad femenina y masculina;
- evitar que los cambios en la alimentación recaigan en una sola persona;
- crear una dinámica compartida antes del embarazo.
Este enfoque es especialmente útil antes del embarazo, en un proceso de reproducción asistida, o cuando la pareja quiere optimizar sus posibilidades con hábitos alimentarios más adecuados.